10 PUNTOS PARA UNA TELEVISIÓN DE CALIDAD

   Un grupo de organizaciones de la sociedad civil, entre ellas CASACIDN, renovó el compromiso que había asumido activamente desde 2006 en el actual debate sobre una nueva Ley de Radiodifusión y acaba de proponer  “10 puntos para una televisión de calidad” que sean contemplados en un capítulo específico de Televisión e Infancia de la legislación que el Gobierno se prepara para enviar al Congreso Nacional.

   Estas organizaciones sociales, con la Defensoría del Pueblo de la Nación, habían sometido hace dos años a debate público, plural y amplio el tema de la calidad de la programación televisiva. Tanto la escuela como la familia –afirmaron entonces- han dejado de ser las instancias formativas excluyentes de los niños, adolescentes y jóvenes y el audiovisual desempeña un papel determinante en esta responsabilidad.

   El informe presentado en 2006 examinaba la programación y los contenidos dirigidos al público infantil en la televisión abierta argentina; sintetizaba antecedentes de diversos países de América Latina y del resto del mundo; revisaba las normativas regulatorias del campo de actividad en Argentina y en otros países; y estudiaba la representación de los niños en los medios audiovisuales y la participación de chicos y chicas en programas de televisión.

   El trabajo había sido realizado por la Defensoría del Pueblo de la Nación y entidades civiles como SAVIAA, Periodismo Social, FUND TV (Fundación Televisión Educativa), la SAP, la Asociación Civil Nueva Mirada, el CASACIDN (Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño), SIGNIS Argentina (Asociación Católica Mundial para la Comunicación), y numerosos docentes e investigadores.

   En julio pasado, el Licenciado Gabriel Mariotto, interventor del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), anunció que el proyecto oficial de una ley de “servicios de comunicación audiovisual” ingresará pronto en el Congreso Nacional -cuando estén dados los consensos, dijo- y que contiene más de 80 artículos que proponen “una nueva legislación inspirada en los marcos regulatorios de Estados Unidos y Europa, para todos los aspectos de la comunicación mediática”, subrayó.

   “Nuestro proyecto de ley, por instrucciones de la Presidenta, contempla que el espectro esté dividido en un 33 por ciento para el sector privado, un 33 para el Estado y otro 33 por ciento para las instituciones de la sociedad, las personas jurídicas sin fin de lucro, con el fin de garantizar pluralidad y cuando nos preguntemos quiénes están emitiendo vamos a tener muchas más respuestas”, explicó el funcionario.

El plan de las OSCs

   El que sigue es el contenido detallado de las propuestas básicas sobre Televisión e Infancia propuesto por las organizaciones firmantes, “en cumplimiento de los compromisos asumidos en el marco de la  IV Cumbre Mundial de Medios para Niños y Adolescentes realizada en Río de Janeiro, Brasil, en abril de 2004, así como la V Cumbre Mundial, Johannesburgo, Sud África, 2006”:

  1. La programación general de la televisión argentina debe respetar estrictamente la Convención Internacional de los Derechos del Niño -y, en particular los artículos referidos a la televisión- la cual tiene rango constitucional en el país.
  2. La programación general de la televisión y, en particular la dirigida a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes, debe respetar los enunciados de la “Convención para la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales” suscrita en la UNESCO, de la que la Argentina es signataria. La Convención entró en vigencia en 2007 y constituye el primer marco jurídico internacional y nacional en la materia. 
  3. Habilitar una franja de tres horas diarias de programación de calidad para niños, niñas y adolescentes, compuesta en un 60 por ciento por programación de producción nacional y un 40 por ciento por programas provenientes de distintos países del mundo, que den cuenta de la diversidad cultural.
  4. Formular medidas o establecer cuotas dirigidas a diversificar los países de origen de la programación que se importa y las fuentes de producción local de la misma, como requisitos para la existencia de diversidad cultural y la participación de pluralidad de actores sociales, perspectivas y miradas. 
  5. Habilitar un canal de televisión abierta y gratuita, de carácter público, exclusivamente dirigido a los niños, niñas y adolescentes.   
  6. Crear un Fondo de Fomento Concursable para Producción de Programas de Televisión de Calidad para Niños, Niñas y Adolescentes.(1)
  7. Constituir un Consejo Asesor del Audiovisual y la Infancia, multidisciplinario y pluralista, integrado por personas y organizaciones sociales con reconocida trayectoria en el tema y por representantes de niños, niñas y adolescentes. El funcionamiento de este Consejo será reglamentado por la autoridad de aplicación de la Ley. El mismo tendrá entre sus funciones:
    1. La elaboración de propuestas dirigidas a incrementar la calidad de la programación dirigida a los niños, niñas y adolescentes.
    2. Establecer criterios y diagnósticos de contenidos recomendados o prioritarios y, asimismo, señalar los contenidos inconvenientes o dañinos para los niños, con el aval de argumentos teóricos y análisis empíricos.
    3. Seleccionar de manera ecuánime y con base en un modelo de evaluación a construir, los proyectos que se presenten al Fondo Concursable mencionado en 6. 
    4. Propiciar la realización de investigaciones y estudios sobre audiovisual e infancia y de programas de capacitación en la especialidad.
    5. Apoyar a los concursos, premios y festivales de Cine, Video y Televisión para niños y los cursos, seminarios y actividades que aborden la relación entre Audiovisual e Infancia que se realizan en el país, así como los intercambios con otros festivales, eventos y centros de investigación con similares objetivos existentes en Iberoamérica y otros países, en el marco de los convenios sobre audiovisual y cooperación cultural suscritos y a suscribirse. 
    6. Promover una participación destacada de la Argentina en las Cumbres Mundiales de Medios para Niños y Adolescentes que se vienen realizando en distintos países del mundo de manera bianual y apoyar las acciones preparatorias que se realicen en el país a tal fin.
  1. Formular un Plan de Acción para el Fortalecimiento de las Relaciones del Campo Audiovisual (cine, televisión, video, videojuegos, informática y otros medios y soportes que utilicen el lenguaje audiovisual), con la Cultura y la Educación. En este marco, habilitar un Programa de Formación en Recepción Critica de Medios y TICs a fin de:
    1. Contribuir a la capacitación y actualización de los docentes para una apropiación crítica y creativa del audiovisual y las TICs, en su carácter de campos de conocimiento y lenguajes crecientemente articulados entre sí.
    2. Formar las capacidades de análisis crítico, apreciación y comunicación  audiovisual de los  niños, niñas y adolescentes para que puedan ejercer sus derechos a las libertades de elección, de información y de expresión, en su calidad de ciudadanos y de públicos competentes de las obras audiovisuales nacionales, latinoamericanas y mundiales.
    3. Apoyar la creación y el funcionamiento de Redes de Niños, Niñas y Adolescentes en las que ellos puedan generar acciones autónomas de análisis y creación de sus propios discursos audiovisuales e instancias de circulación de los mismos, como parte inescindible de su formación integral y de su condición de ciudadanos. 
    4. Aportar a la generación de condiciones de igualdad de oportunidades para el acceso a las informaciones, conocimientos, aptitudes y TICs que posibiliten la superación de la “brecha digital” y promuevan la inserción de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en la sociedad del conocimiento y el diálogo intercultural que ella reclama.
  1. Monitorear el cumplimiento de la normativa vigente sobre el trabajo de los niños, niñas y adolescentes en la televisión.

Establecer y concertar con los sectores concernidos, criterios básicos para los contenidos de los mensajes publicitarios, de modo de evitar que éstos tengan un impacto negativo en la infancia y la juventud, teniendo en cuenta que una de las principales formas de aprendizaje de los niños es imitar lo que ven.  

(1) En Chile la creación de un fondo de estas características posibilitó incrementar notablemente la cantidad y calidad de la programación televisiva dirigida a los niños y adolescentes.


 
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